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jueves, 20 de octubre de 2011

¿Podemos o debemos?



En la vida pasamos por etapas diferentes, basadas cada una en aspectos distintos que son protagonizados casi siempre por nuevos personajes. 
Hasta aquí todo parece muy normal, muy maduro, muy natural. Al fin y al cabo cambiar con el paso del tiempo es algo que todo el mundo a simple vista da por hecho y ve lógico, ¿no?.


Una vez dicho esto, vayamos a lo siguiente;


A todo cambio precede una etapa de transición. Esto ya se complica un poco más, ¿no crees?. Cualquier etapa de transición, sea sobre lo que sea, ha supuesto siempre inevitablemente un pequeño quebradero de cabeza, que si pasas por un pequeño periodo de adaptación a tu "nuevo yo", que si los demás se intentan amoldar (o ni eso), que si te planteas estar cambiando para bien o para mal, que si te juzgan, que si a unos les gustas, a otros les disgustas... lo dicho, un insignificante quebradero de cabeza, ¿verdad?...


De repente todo ese mundo que te rodeaba tan estable, racional y armónico como siempre, empieza a tambalearse. ¿Serás tú? ¿Serán ellos? ¡¿Qué ocurre?!
Intentas analizar qué consecuencias está teniendo ese pequeño cambio (y menos mal que era pequeño...). Analizas quien se adapta, quien te entiende, quien lo valora y quien no hace ninguna de las tres anteriores.


Dejas de ser la persona que lo aguanta todo, que siempre tiene paciencia, que escucha, que ve desde el otro punto de vista, que reconoce, que rectifica, que se preocupa...
para pasar a ser una persona que sigue preocupándose, que escucha también, que reconoce, que rectifica, que ve desde el otro punto de vista....¡¡pero también del suyo!!


A veces para intentar mantener un equilibrio y armonía con todo lo demás perdemos el nuestro propio y es cuando empezamos a cuestionarnos si merece o no la pena.

¿Escuchar para que no me escuchen?
¿Entender para que no me entiendan?
¿Aguantar para que no me aguanten?


Algo falla aquí y esta vez no me apetece amoldarme a lo que no tenga que ver conmigo misma, como persona independiente e individual.


Desde aquí os quiero animar a que no tengáis miedo a cambiar. 
Si dentro de vosotros mismos creéis que el cambio es positivo, es porque lo es, ¡al menos para ! Que es realmente quien te va a acompañar hasta el final del camino.


Siempre habrá gente, planes, ideas que se vayan quedando atrás pero si en vez de mirar para atrás nos dedicásemos a mirar solamente a nuestro lado, veríamos que también hay cosas diferentes e interesantes para hacer y sobre todo gente que te sigue en el camino, que te apoya, te entiende y que te hace no perder ese "punto de cordura". 
Y si te digo que además de para el lado podemos mirar también para adelante... pero no! eso ya es mucho por hoy :), me conformo con que hayáis entendido la esencia de esta entrada y con que tú, María, sepas que es dedicado a tí, por tu siempre tan característica fidelidad.


Bienvenidos a mi blog 

3 comentarios:

  1. Cariño que bonito, hoy justo, al subir por el parking contigo se me ha pasado de repente por la cabeza: "Que feliz estoy de poder tener cada día de esta rutina con Babel, que deja de serlo para convertirse en algo mas especial gracias a ella" Le das un toque especial a cada día, eres el color en el día blanco y negro de la rutina =) QUE FELIZ SOY DE QUE ESTEMOS JUNTITAS =)

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  2. Dios morral neta me dejaste con una muy grata y entera sensaciòn de cordura, profundidad, elocuencia y certeza. Gracias por compartir esto! Un abrazo desde acà

    P.D. No quiero ser de las personas que quedan atràs

    Te quiero. Aldreen.

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  3. Asombrosa la capacidad de analítica que tienes. Me quedo embobad@ leyendo y es que empleas las palabras que llegan y las frases perfectas: caminar a mi lado...hmmm! ha de ser una verdadera gozada poder compartir contigo ese caminar a tu lado; haces que al leerte ya camine junto a ti. Que suerte tiene esa amiga tuya de saber que cuenta contigo, porque me da la impresión de que eres un arco iris de colores.
    otro APLAUSO!

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